No puedo pensarte.
Cada mañana me levanto, y hay miles motivos por los que no puedo pensarte.
Pero hay uno, que puede con todos ellos, puede aplastarlos.
Pensar que no puedo pensarte, me duele, pero me gusta.
Si, me gusta pensarte, e imaginar que estas conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario